martes, 10 de septiembre de 2013

Hable ahora o calle para siempre.

Muchos me preguntan por qué escribo. Es una pregunta muy sencilla de contestar. Puedo escribir por muchos motivos. Principalmente: desahogo. Me ayuda a pensar y ver las cosas con más claridad. Cuando las lágrimas fáciles te enturbian la vista, cuando las palabras no te salen y la situación te supera; entonces yo escribo.

Dejo fluir mi mano, que forje lo que mi cabeza piensa y mi corazón calla. Quizás es porque sé que el papel no dirá nada o quizás porque me gustaría que hablase por mí. Quién sabe.

A veces tienes que hablar para que te escuchen pero en ocasiones callar para que te valoren.