lunes, 5 de octubre de 2015

Dos seis de octubre a tu lado.

Tú y yo. Yo y tú. Dos polos completamente opuestos que un día por casualidad del destino o no, quién sabe, se encontraron. Los polos opuestos se atraen y aunque no lo queramos, los imanes se atraen irremediablemente. Y eso nos pasó, nos atrajimos irremediablemente. Tú eres mi Polo Norte y yo soy tu Polo Sur.

Nos dejamos llevar empujados por algo que todavía no sabemos muy bien qué es ni hacia donde nos lleva. Como el fuerte viento que sopla en invierno, como cuando saltas al vacío sin saber que habrá abajo. Cada vez sientes que el suelo está más cerca pero también sabes que puedes llegar a tocar el cielo con las yemas de los dedos.

Son muchas nuestras diferencias pero nuestras similitudes encajan como las piezas de un puzle. Así es. Como una montaña rusa llena de altibajos. De vez en cuando estamos arriba del todo, a veces en lo más hondo…pero siempre juntos. 

Me da igual que mi camino sea una montaña rusa si durante todo el viaje me acompaña una sonrisa como la tuya.



Para ti, que ya lo sabes todo. El tiempo pasa demasiado deprisa…gracias por estos dos años a tu lado. 




sábado, 29 de agosto de 2015

Las mejores cosas de la vida no son cosas.

Ahora parece que empiezo a entenderlo, las mejores cosas aquí son las que están detrás de la piel. Por este motivo, al igual que la famosa frase, las mejores cosas de la vida no son cosas. Son momentos, emociones, recuerdos o lecciones.

Por ejemplo, dormir al lado de la persona que quieres es una de las sensaciones más bonitas del mundo. El hecho de poder observarte en silencio mientras yo contengo la respiración por miedo a romper esta maravillosa paz, no quiero despertarte. Y cuando estoy así, sumida en ese absoluto silencio en el que solo puedo escuchar la música de tu respiración, no puedo evitar sonreír. Ojalá supiera lo que estás soñando. A lo mejor sueñas conmigo. Pareces tan vulnerable y fuerte a la vez…y de repente te mueves, pero no estás despierto. Decido acurrucarme contigo.


Me da igual lo que pase fuera de estas cuatro paredes. Ojalá no saliera el sol en esta habitación que hemos hecho nuestra. 


viernes, 31 de julio de 2015

Julio, un mes para el recuerdo.

El mes de julio está llegando a su fin. Vaya mes. He tenido la suerte de haber podido vivir una de las experiencias más bonitas de mi vida, una cosa que quería hacer desde hacía mucho tiempo. He pasado tres semanas en Inglaterra y cada día ha sido único.

Mi principal propósito era aprender inglés, está claro. Pero cuando viajas hay que ir con la mente abierta y estar dispuesto a vivir todo tipo de experiencias, es la regla número uno del viajero aventurero. Y así ha sido. En este viaje no solo he aprendido inglés, he descubierto muchos aspectos de la cultura inglesa y sus formas de vida, he visitado sitios tan bonitos que pensaba que no podían llegar a existir y he conocido a gente maravillosa de otras partes del mundo. Dicen que de cada viaje que realizamos siempre se aprende algo nuevo, en este yo he aprendido mucho y sé que algo dentro de mí ha cambiado.

Ha sido una experiencia muy enriquecedora para mí por eso os la recomiendo. Está claro que siempre se echan de menos muchas cosas, sobre todo a ciertas personas. 

Pero como dicen por ahí, el mundo es como un libro y quien no viaja lee solo la primera página. Ahora solo pienso en viajar y viajar por el mundo. 

Gracias a todos.






“Una vez al año ve a algún lugar en que nunca hayas estado antes” Dalai Lama 

martes, 30 de junio de 2015

Reflexiones de un día cualquiera (aunque no lo sea).

Otro año más. Un nuevo número como primera cifra: el dos. Se abre ante mí el maravilloso camino de la veintena. O eso dicen. 

Si echo la vista atrás me doy cuenta de lo rápido que pasan los años. La verdad es que el tiempo vuela. Hace nada estaba soplando las velas y ya ha pasado otro año. Esto es como un abrir y cerrar de ojos, como cuando pides un deseo. 

En ese momento todo el mundo te mira con una sonrisa, como si ya te desearan lo mejor, y tú cierras los ojos y piensas. En cuestión de segundos los vuelves a abrir y con todas tus fuerzas soplas. Es bonito.

Lo importante es que podamos soplar las velas año tras año y por supuesto pedir muchos deseos. Y que se cumplan. 



domingo, 3 de mayo de 2015

La vida se divide en momentos y hay personas que siempre están ahí.

La percepción del tiempo es algo muy curioso y subjetivo, a veces pensamos que pasa demasiado rápido y otras demasiado lento. De vez en cuando nos gustaría alargar los días y otras tantas nos gustaría acortarlos o simplemente hacer que terminasen. Pero, de momento, todos los días tienen veinticuatro horas y todos los minutos duran sesenta segundos. Increíble.

Todos hemos tenido días malos. Días que pueden llegar a ser interminables, horribles y asquerosos. Pero como dicen por ahí, hace falta tener días malos para darte cuenta de lo bonitos que son el resto.

¿Qué hay de los días buenos? Esos que nunca olvidas y que siempre recuerdas, los que te hacen sonreír y ser feliz, en los que te llevas sorpresas, en los que descubres algo o a alguien, en los que todo o casi todo marcha bien…

Un buen día empieza desde que pones tu pie izquierdo en el suelo y te miras al espejo con esa cara tan bonita que tienes de recién levantado. Incluido con legañas, sí. Un día puede ser bueno por unas palabras bonitas, por un encuentro, por una persona, por un saludo, por un café o una mirada. No tiene por qué ser perfecto las malditas (o benditas) veinticuatro horas de ese día, lo que importa son los momentos.

Buscad en cada uno de vuestros días esos momentos, veréis que hay personas que siempre los hacen posibles.


Por esos pequeños momentos que hacen tu sonrisa grande y amplia. Porque esos momentos serán de oro para siempre. 



viernes, 20 de marzo de 2015

Vivir.

La vida se basa en tropezar y caer para después levantarse. Hay caídas más dolorosas que otras, recaídas más largas que otras. 

La vida, a veces, nos pone pruebas y obstáculos en nuestro camino. Debemos de aprender a esquivarlos. 


El problema empieza cuando nos estancamos en el barro y no conseguimos salir. No. Debemos recordar lo que hacíamos cuando éramos niños. Cuántas veces nos hemos caído y nos hemos levantado como si nada hubiera pasado, aunque llevásemos las rodillas con sangre. Muchas. Si te caías te levantabas con más ganas aún... La vida se basaba en eso, explorar. Y, ¿las cicatrices? Eran las marcas de guerra que enseñabas a tus amigos con orgullo. 


Qué bonitos aquellos años, cuánta inocencia...habrá que afrontar lo que venga y sed positivos. ¡Es la mejor actitud ante la vida!


Me despido con una sonrisa y un abrazo, 

hasta el próximo post:)





martes, 17 de febrero de 2015

Cuestión de tiempo...

A veces siento que el mundo me roba parte de mi tiempo. No siempre dispongo de todo el tiempo del que me gustaría para poder hacer las cosas que me gustan. 
"El tiempo libre" es el mejor invento del mundo, esa parte de tiempo de tamaño indefinido de las veinticuatro horas que tiene un día. Cada uno es libre de elegir lo que quiere hacer con su tiempo libre, en qué emplearlo o con quién disfrutarlo. El problema es que su reparto no es muy equitativo, a algunos les falta y a otros les sobra. Los dos extremos suelen ser malos.

El ritmo de vida que llevamos nos obliga a ir corriendo a todas partes, nos exige vivir de prisa. No sabemos disfrutar de las pequeñas cosas que nos da la vida y a veces olvidamos que la vida también es bonita, que merece la pena vivirla, aunque no siempre muestre esa cara.


Si pudiera pedir un deseo pediría que todos los relojes se parasen por unos segundos. En el silencio del tic-tac del reloj derrumbaría todos esos muros que entorpecen nuestros movimientos y nos impiden mirarnos cara a cara, a los ojos. Creo que hemos olvidado lo que esto significa o al menos no lo practicamos mucho. Es mucho más cómodo mirar una pantalla que, al fin y al cabo, no hace ni dice nada.  


lunes, 26 de enero de 2015

Propósitos cumplidos.

Estoy muy orgullosa de mí misma, a principios de Navidad me propuse un reto y he conseguido superarlo. Sabía que me iba a costar mucho esfuerzo pero merecía la pena y así ha sido. 

Me propuse trabajar estas vacaciones a la vez que estudiar para los exámenes de enero. Al principio estaba un poco asustada y como no, también agobiada, algo muy típico en mí. Pensaba que no iba a tener tiempo para todo y la verdad es que he tenido que sacrificar algunas cosas. Pero al final lo he conseguido.

He trabajo,he estudiado y además lo he aprobado todo. Estoy muy contenta, todo el esfuerzo ha merecido la pena. 

Gracias a todas esas personas que me han apoyado y animado y a aquellos que dudaron de mí, lo siento mucho. Ahora disfruto de mi recompensa...

Por cierto, aunque lleve un poco de retraso, (como suelen decir: nunca es tarde si la dicha es buena), ¡Feliz año nuevo lectores! :)