viernes, 20 de marzo de 2015

Vivir.

La vida se basa en tropezar y caer para después levantarse. Hay caídas más dolorosas que otras, recaídas más largas que otras. 

La vida, a veces, nos pone pruebas y obstáculos en nuestro camino. Debemos de aprender a esquivarlos. 


El problema empieza cuando nos estancamos en el barro y no conseguimos salir. No. Debemos recordar lo que hacíamos cuando éramos niños. Cuántas veces nos hemos caído y nos hemos levantado como si nada hubiera pasado, aunque llevásemos las rodillas con sangre. Muchas. Si te caías te levantabas con más ganas aún... La vida se basaba en eso, explorar. Y, ¿las cicatrices? Eran las marcas de guerra que enseñabas a tus amigos con orgullo. 


Qué bonitos aquellos años, cuánta inocencia...habrá que afrontar lo que venga y sed positivos. ¡Es la mejor actitud ante la vida!


Me despido con una sonrisa y un abrazo, 

hasta el próximo post:)