sábado, 29 de agosto de 2015

Las mejores cosas de la vida no son cosas.

Ahora parece que empiezo a entenderlo, las mejores cosas aquí son las que están detrás de la piel. Por este motivo, al igual que la famosa frase, las mejores cosas de la vida no son cosas. Son momentos, emociones, recuerdos o lecciones.

Por ejemplo, dormir al lado de la persona que quieres es una de las sensaciones más bonitas del mundo. El hecho de poder observarte en silencio mientras yo contengo la respiración por miedo a romper esta maravillosa paz, no quiero despertarte. Y cuando estoy así, sumida en ese absoluto silencio en el que solo puedo escuchar la música de tu respiración, no puedo evitar sonreír. Ojalá supiera lo que estás soñando. A lo mejor sueñas conmigo. Pareces tan vulnerable y fuerte a la vez…y de repente te mueves, pero no estás despierto. Decido acurrucarme contigo.


Me da igual lo que pase fuera de estas cuatro paredes. Ojalá no saliera el sol en esta habitación que hemos hecho nuestra.