lunes, 5 de octubre de 2015

Dos seis de octubre a tu lado.

Tú y yo. Yo y tú. Dos polos completamente opuestos que un día por casualidad del destino o no, quién sabe, se encontraron. Los polos opuestos se atraen y aunque no lo queramos, los imanes se atraen irremediablemente. Y eso nos pasó, nos atrajimos irremediablemente. Tú eres mi Polo Norte y yo soy tu Polo Sur.

Nos dejamos llevar empujados por algo que todavía no sabemos muy bien qué es ni hacia donde nos lleva. Como el fuerte viento que sopla en invierno, como cuando saltas al vacío sin saber que habrá abajo. Cada vez sientes que el suelo está más cerca pero también sabes que puedes llegar a tocar el cielo con las yemas de los dedos.

Son muchas nuestras diferencias pero nuestras similitudes encajan como las piezas de un puzle. Así es. Como una montaña rusa llena de altibajos. De vez en cuando estamos arriba del todo, a veces en lo más hondo…pero siempre juntos. 

Me da igual que mi camino sea una montaña rusa si durante todo el viaje me acompaña una sonrisa como la tuya.



Para ti, que ya lo sabes todo. El tiempo pasa demasiado deprisa…gracias por estos dos años a tu lado.