Me he hecho una promesa a mí misma, así si la rompo será solamente culpa mía y no de nadie más. El tiempo me ha enseñado que los "te lo prometo" rara vez se cumplen. Mi promesa es muy simple: Intentar ser cada día lo más feliz posible e irme a dormir con la conciencia tranquila.
Así siempre podré decirme, venga va, ve y cumple tu promesa.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario