viernes, 4 de enero de 2013

A veces nos olvidamos de lo más importante, disfrutar.


El tiempo me ha enseñado que los mejores momentos de la vida no se planean, sino que surgen. Como que tu canción favorita suene al encender la radio, una bonita foto, encontrarte con alguien a quien llevabas mucho tiempo sin ver, un beso, incluso los mejores días con los amigos son aquellos que no se planean. Porque en algunos momentos, es mejor dejar que las cosas sigan su curso, que a pesar de que queramos tenerlo todo controlado, simplemente a veces, no se puede.
Porque la vida no viene con instrucciones y aunque a veces juegue aquello que llamamos azar o destino, nosotros mismos somos los creadores y directores de nuestras vidas. Juega bien tus cartas y elige aún mejor quien te acompaña.


2 comentarios:

  1. qué razón tienes cariño! A partir de ahora, esa será nuestra filosofía de vida, improvisar :) yo me aplicaré especialmente la última frase, sobre todo cuando salga de fiesta, ya me entiendes...
    <3 mon amour.

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    1. Y tanto que te entiendo...jajaja
      Más vale improvisar y fracasar que seguir un guión meticuloso y no llegar a nada. Improvisando algo se consigue siempre, por lo menos una sonrisa como solución a las preocupaciones :)

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