viernes, 22 de marzo de 2013

Mientras unas personas tienen el don de la palabra, ella tenía el don del silencio. 
Sabía muy bien cómo hablar sin palabras en silencios cómodos e irregulares. 
Era experta en decir "te quiero" con tan solo una mirada. Lo hacía cada vez que estaba frente a él, sin él.

Y así fue como la princesa encontró a su príncipe encantado, de conocerse.

    

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