jueves, 28 de agosto de 2014

Mil y un recuerdos de este verano.

Hoy me he puesto melancólica; no he podido evitarlo. Son fechas en las que se admite estarlo, se está acabando el verano y también las vacaciones.

Estas situaciones se repiten cada año, es lo que suelen llamar la depresión postvacacional de la que tanto hemos oído hablar. Unos los llevan mejor, otros peor pero es parte de la vida, supongo.

Hoy me ha invadido la melancolía de la cabeza hasta los pies. Este verano ha sido uno de los mejores de mi vida y esto, quieras o no, deja huella.

Por eso, ahí quedan nuestras huellas sobre la arena de la playa, el calor pero también el frío, los baños en la piscina, las horas de fiesta y de insomnio, las fotos y vídeos, los besos a todas horas, los enfados, las risas, las tonterías, los buenos momentos pero sobre todo también las buenas personas.


Va por vosotros, gracias. 


domingo, 3 de agosto de 2014

Reflexiones de un día de agosto cualquiera.

Últimamente el mundo escasea de buenas noticias y sobran las malas. A veces cuesta creer que estemos en el siglo XXI y se presuma de humanidad, cuando, si miramos de verdad al mundo que está ahí fuera está lleno de tristezas, tragedias, crímenes y guerras.

Es muy fácil mirar para otro lado, ignorar; aunque tristemente a veces no se puede hacer nada.

Ojalá menos noticias malas, ojalá más noticias de esas que te hacen creer en un mundo mejor, ojalá....