domingo, 3 de agosto de 2014

Reflexiones de un día de agosto cualquiera.

Últimamente el mundo escasea de buenas noticias y sobran las malas. A veces cuesta creer que estemos en el siglo XXI y se presuma de humanidad, cuando, si miramos de verdad al mundo que está ahí fuera está lleno de tristezas, tragedias, crímenes y guerras.

Es muy fácil mirar para otro lado, ignorar; aunque tristemente a veces no se puede hacer nada.

Ojalá menos noticias malas, ojalá más noticias de esas que te hacen creer en un mundo mejor, ojalá....




No hay comentarios:

Publicar un comentario